IA aplicada
Cómo elegir el primer proceso para automatizar con IA
Por Julián Medina · Director de SourcingUp y creador de CommerceUp
Elegí un proceso frecuente, con información accesible, un resultado comprobable y errores que se puedan corregir. El mejor punto de partida suele ser una tarea acotada cuyo desempeño actual puedas medir.
Compará tareas por su trabajo completo
Preparar respuestas comerciales, clasificar consultas y comparar propuestas pueden parecer oportunidades similares. Para elegir, registrá frecuencia, tiempo de preparación, revisión y consecuencias de un error. Si una tarea tarda diez minutos pero exige dos horas para reunir información, la dificultad está antes de la generación. Esa observación cambia qué conviene automatizar.
Un ejemplo para decidir
Imaginá que un equipo recibe consultas sobre disponibilidad y también negocia contratos especiales. Preparar un borrador de disponibilidad con una fuente vigente ofrece una salida fácil de comprobar. Negociar condiciones exige interpretar excepciones y asumir compromisos. Empezaría por el borrador, con una persona responsable de aprobar el envío. Es un ejemplo de selección, no una promesa de ahorro.
La prueba que habilita avanzar
Reuní casos habituales y casos difíciles del mismo proceso. Pedí al equipo que evalúe los resultados sin corregir silenciosamente los fallos. Registrá qué datos faltaron y cuánta intervención hizo falta. Si el resultado solo funciona cuando lo prepara quien diseñó la prueba, todavía falta convertir el conocimiento de esa persona en un proceso compartido.
Para llevarlo a la práctica
- Describí una entrada y una salida concretas.
- Identificá la fuente de cada dato necesario.
- Elegí quién revisa y cuándo debe detenerse el flujo.
- Compará tiempo total y errores con el proceso actual.
De dónde sale esta mirada
Guía de Julián Medina. Los escenarios propuestos son ilustrativos; no representan resultados medidos de clientes. Mi trabajo en SourcingUp.